La forma más rápida de perder peso

Continuando con la publicación de lunes pasado, sobre el entrenamiento para la pérdida grasa en ayunas, hoy queremos hablaros de la pérdida de peso a través de terapias como la termosudación, presoterapia, criolipólisis… etc.

Este tipo de terapias en las que  mientras estás tumbad@ en una camilla te aseguran la pérdida de tejido adiposo localizado de forma inmediata.

¿Qué pasa con este tipo de terapias?¿son buenas?¿malas?

Ni son buenas ni son malas, sino que tienen unos efectos específicos que deberías conocer. ¿Realmente me ayudan a perder peso?  Eso es, te pueden AYUDAR a perder peso, pero como única terapia la efectividad (en cuanto a resultados y duración de los efectos) es discutible.

¿Pierdo más masa grasa localizada solo así que haciendo ejercicio? ¿Con este tipo de terapias conseguiré un cuerpo perfecto en poco tiempo? Rotundamente NO.

Para centrarnos un poco más en el asunto, vamos a definir exactamente los procedimientos dermatológicos no invasivos más de moda: criolipólisis, presoterapia y termosudación.

-Criolipólisis: procedimiento para la eliminación degrasa corporal mediante la aplicación de frío. El método se sirve de un dispositivo con forma de placa que se aplica a la piel enfriando los adipocitos (células grasas). Se supone que la aplicación de frío las descompone gracias a la lipolisis. El procedimiento se encuentra en estado clínico y ha dado resultados positivos en animales.

-Presoterapia: es el procedimiento que permite que el sistema venoso y linfático se vea ayudado por una verdadera bomba que actuaria como un corazón periférico dándole a la corriente sanguínea ascendente el impulso necesario para un rápido retorno al corazón. Estimula la circulación sanguínea, la oxigenación de los tejidos, ayudando a aquellas personas con problemas circulatorios o de retención de líquidos que llevan una vida sedentaria a mejorarlos.

-Termosudación: procedimiento que estimula pérdida de masa adiposa subcutánea, retención de líquidos y eliminación de toxinas mediante la aplicación de masajes y calor para favorecer la sudoración a través de una fuente externa de calor. Es lo más parecido al concepto que aún tienen muchas personas de que “cuantas más mangas lleves encima para salir a correr, más grasas quemas”, nada más lejos de la realidad, más te deshidratas.

Ante todo esto sólo tenemos una conclusión que indicar: Toda aquella fuente externa que aplicada sobre un cuerpo produce un efecto, sigue siendo un efecto externo, es decir, que ni tu mente ni tu organismo participan de forma activa, simplemente, se dejan hacer, con lo cual los efectos de esa pérdida de tejido adiposo son momentáneos, no producen adaptaciones reales o duraderas en el tiempo. No queremos derogarlas, sino hacerte saber que estas terapias por sí solas no tienen efectos duraderos, lo ideal es combinarlo con un buen programa de entrenamiento personalizado y una alimentación que lo acompañe.

De todos es sabido que la práctica de ejercicio tiene efectos físicos y psicológicos reales y duraderos en el tiempo, ¡ponte en marcha!

Recuerda que en el número anterior de esta revista tienes las claves de cómo mantener tus glúteos, piernas, abdomen, tríceps y hombros en su sitio, ¡es tan fácil!

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